En su primer mitin, el 11 de octubre, Abascal resumió su campaña en tres ejes: «remigración», «prioridad nacional» y desregulación administrativa. Según la crónica de Qué!, la «remigración» incluye la repatriación de quienes entren irregularmente, la expulsión de extranjeros que cometan delitos y la salida de quienes vivan de ayudas sociales. Abascal negó que Vox quiera privatizar las pensiones y pidió votar en persona en lugar de por correo.
Abascal atribuyó al Gobierno una subida del 74% en el precio de la vivienda y del 40% en el alquiler en ocho años, cifras que son suyas y que la crónica no contrasta.
En el terreno económico, el portavoz José María Figaredo ha planteado un IRPF con un mínimo exento de 22.000 euros, un tipo del 15% hasta 70.000 euros y del 25% por encima, y avanzar hacia un sistema de pensiones mixto con capitalización individual. Según Moncloa.com, Figaredo reconoce que la rebaja supondría 46.000 millones menos de recaudación al año, que Vox compensaría eliminando subvenciones de más de 100.000 euros.
Contexto
La AIReF estima que el gasto público en pensiones crecerá en las próximas décadas por el envejecimiento, pero su último informe concluye que la regla de gasto vigente se cumple formalmente. Los críticos de la propuesta de Vox, como una tribuna en El Salto, sostienen que el problema del sistema es de ingresos y no de gasto.